A mi amiga Susana no le hacen falta excusas para organizar una fiesta, pero aprovechando la combinación visita a Osaka, ser andaluz y verano surgió la idea de la “Fiesta del Gazpacho”.
Tenía un poco de miedo porque no estaba seguro de como podría salir con los ingredientes japoneses, pero todo salió bien y el público quedó satisfecho con la experiencia que era de lo que se trataba.
Los ingredientes
Los otros ingredientes
Como era de esperar en una fiesta organizada por Susana vinieron un montón de personas, de hecho casi cincuenta aunque no todas estuvieron a la vez, aunque en el momento de mayor afluencia seguro que había mas de treinta y conociendo la superficie media de los apartamentos japoneses eso tiene mérito.

El “making of” del asunto
Al principio entretenido en la elaboración del gazpacho no me enteré mucho de la fiesta, es lo que tiene ser coanfitrión, pero después estuvo muy divertido incluyendo mas de una demostración grabada en vídeo e incluso para unos estudiantes de cocina que se aplicaron mucho en la lección haciendo el trabajo por mi (quien iba a pensar que sería chef aunque solo fueran cinco minutos).
La gente especial se rodea de gente especial y eso se notó en el ambiente agradable y divertido, entre ellos el bueno de Howell, el primer anglosajón que me encuentro en Japón y me cae simpático, será difícil que me olvide de él.
Y como suele suceder cuando se pasa bien y se está en Japón, alguno perdió el último tren y se tuvo que quedar a dormir de forma improvisada alargando el festín hasta bien entrada la noche, cosa que de normal me parece normal pero teniendo en cuenta que al día siguiente me iba bien temprano a Hiroshima temía no irme para allá en demasiadas buenas condiciones (Spoiler: pero no fue así).